¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

 Los usuarios aceptan y reconocen que la publicidad brindada por los anunciantes de www.palomanavarreteoficial.com puede conllevar la utilización de Cookies y Web Beacons para obtener información, tanto en el sitio www.palomanavarreteoficial.com,como en los sitios de los respectivos anunciantes.

 COOKIES, WEB BEACONS COOKIE DART Y OTRAS TECNOLOGÍAS:

Como es práctica habitual en muchos sitios web, www.palomanavarreteoficial.com utiliza ''cookies'' y otras tecnologías para ayudar a comprender qué partes de nuestros sitios web tienen más aceptación, dónde van nuestros visitantes y cuánto tiempo pasan allí.

También utilizamos cookies y otras tecnologías para asegurarnos que la publicidad de nuestros anunciantes en Internet, hace llegar productos y servicios cumpliendo lo exigido por Google en sus Políticas del Programa Adsense. Empleamos cookies y otras tecnologías para estudiar pautas de tráfico en nuestro sitio web, de forma que sus visitas sean aún más gratificantes.

www.palomanavarreteoficial.com también puede utilizar cookies para registrar sus visitas a nuestro sitio Web. Podemos recopilar información, incluida la dirección IP, como identificación personal. Sin embargo, esta información sólo se utilizará para fines analíticos y se restringirá al mínimo necesario para llevar a cabo el análisis.

Si no desea que www.palomanavarreteoficial.com despliegue cookies en su navegador, puede configurarlo para que rechace las cookies o para que le informe cuándo un sitio Web intenta colocar una cookie en el software del navegador.

La mayoría de los navegadores permiten configurar el manejo de cookies de las siguientes 3 formas:

* Rechazar todas las cookies.
* Aceptar todas las cookies.
* Optar por aceptar o rechazar determinadas cookies.

El navegador también puede permitir especificar mejor qué cookies tienen que ser aceptadas y cuáles no. En concreto, el usuario puede normalmente aceptar alguna de las siguientes opciones: rechazar las cookies de determinados dominios; rechazar las cookies de terceros; aceptar cookies como no persistentes (se eliminan cuando el navegador se cierra); permitir al servidor crear cookies para un dominio diferente. Además, los navegadores pueden también permitir a los usuarios ver y borrar cookies individualmente.

 www.palomanavarreteoficial.com también puede utilizar pequeñas imágenes de un pixel por un pixel o Web Beacons (visibles o invisibles) que nos informan sobre qué partes del sitio web se visitan más a menudo y miden la eficacia de las búsquedas efectuadas por el cliente en nuestro sitio. Los Web beacons sirven y se utilizan de una forma similar a las cookies.
www.palomanavarreteoficial.com.es utiliza los siguientes servicios y/o recursos que pueden utilizar cookies o Web Beacons para analizar lo que sucede en nuestras páginas:

* Google Analytics - http://www.google.com/intl/es_ALL/privacypolicy.html
* StatCounter - http://www.statcounter.com/privacy.html
* HiStats - http://www.histats.com/es/

2.4. Cookie DART:

- Google, como proveedor asociado, utiliza cookies para publicar anuncios en www.palomanavarreteoficial.com
- Usted puede inhabilitar el uso de la cookie DART del sistema de anuncios de Google accediendo al centro de privacidad de Google.

  • 03
  • 04
  • 02
  • 01

Árboles casaderos

 

Flor de palmera datilera macho

 

Nuestros prehistóricos antepasados descubrieron pronto la existencia de las dos grandes fuerzas, masculina y femenina, que ponían en marcha el mágico mecanismo de la fertilidad del mundo.

Por supuesto, aquellos ancestros no conocían el secreto misterio de esta biología. Para ellos eran los dioses quienes hacían funcionar el cíclico milagro de poner puntualmente una fértil primavera tras un crudo invierno. Aunque no podían sustraerse al miedo de que, algún aciago año, el orden fallara y no fuera así. Por eso los hombres tenían que ayudar a los dioses en su tarea, sacarlos de su divina pereza para garantizar que el ciclo se cumpliera. Y esa ayuda se convirtió en ritual sagrado.

 

Palmera imperial

 

  

Al descubrir que había árboles macho y árboles hembra, y que ambos eran necesarios para que naciera el fruto, el hombre primitivo pudo provocar esa fertilización agitando las ramas portadoras del polen masculino sobre las flores femeninas. En los tiempos antiguos la tarea de estos mamporreros sacerdotales constituía un ritual sagrado que espoleaba a los dioses para que pusieran en marcha la fertilidad de la naturaleza.

Flor Tacca chantrieri, Yunnan, China

 

La observación de este mecanismo fecundador llevó a nuestros antepasados a establecer la curiosa costumbre de casar a los árboles, convencidos de que ese enlace nupcial provocaría una buena cosecha. En la tradición hindú aquel que tuviera plantaciones de mangos no podía comer su fruto si antes no había casado a uno de sus árboles con otro de distinta especie, normalmente un tamarindo. Y la boda se celebraba con toda ceremonia, invitando a familiares y vecinos.

También en Europa se casaban los árboles. Hasta no hace mucho era común que los frutales se ataran con sogas unos a otros, considerándolos casados mediante esta ligazón que garantizaba, según sus creencias, abundantes frutos.

Cuando nuestros antecesores atisbaron la obvia similitud entre la fertilidad vegetal y la humana idearon mágicos vínculos para hacer más generosas las cosechas. Hasta hace poco tiempo, en algunas zonas de Centro América, llegada la época de la siembra era obligatorio que todas las parejas del poblado practicaran el coito para estimular así la fecundidad de la tierra. Incluso se elegía a una pareja determinada que realizaba el acto sexual en el momento exacto en que las primeras semillas caían en el surco. Algo así como una siembra por semejanza.

 

Jardín blanco de Sissinghurst, Kent, Inglaterra 

 

Esta es una de las muchas fuentes que desembocan en la costumbre de elegir al rey y la reina de mayo en nuestras fiestas actuales, rememorando con ellos los arbóreos matrimonios de antaño y aquella cópula ritual que provocaba la feraz respuesta de la naturaleza.

 

 

Diosa Madre Cibeles, Museo Arqu eológico de Ankara, Turquía.

 

 

  

En realidad, se limitaban a imitar ritualmente el matrimonio y la cópula sagrada de los dioses que encarnaban los principios masculino y femenino de la naturaleza. En Asia occidental la fuerza masculina estaba representada por Atis, un humano de tierras frigias y origen claramente forestal. Cuenta la leyenda que fue engendrado cuando su madre, Nana, quedó inseminada al poner una almendra en su regazo.

  

Su amante era la poderosa Cibeles, Diosa Madre de la naturaleza. Una deidad celosa. Nombró a Atis guardián de su templo, pero le impuso la condición de una castidad absoluta. Joven y de sangre caliente, el guardián incumplió su voto con una ninfa, cosa que enfureció a Cibeles. Arrepentido, Atis entró en un paroxismo de culpa y extravío que le llevó a emascularse para garantizar así una castidad eterna. Cuando estaba a punto de morir, Cibeles se apiadó de él dejándolo vivo pero convertido en un pino, árbol que desde entonces le representa. Ahí tenemos, condensado, el fálico simbolismo del Palo Mayo contemporáneo.

Friso de Cibeles, Atis y el pino

Cumpliendo la crueldad de ese voto castrador y fundacional, los sacerdotes del culto a Cibeles se mutilaban ofreciendo su viril despojo a la diosa de la fertilidad, en un gesto que escenifica claramente los rituales de fecundación de la naturaleza. Por suerte las costumbres cambian, aunque no desaparecen. Su recuerdo me viene a la mente cada vez que veo a los varoniles guerreros del Real Madrid, tras una esforzada victoria, entregar a la madrileña diosa Cibeles la ofrenda de su testosterona sudada alzada en copa triunfal. Como si ofrecieran la esencia de su masculinidad a la antigua diosa de la fertilidad femenina, cumpliendo así el eterno rito de la fecundación del mundo.

Fuente de la Diosa Cibeles, Madrid

 

 

Firma Javier Navarrete

 

 

 



Redes Sociales

Contacto

Consulta presencial Paloma Navarrete

Zona Parque de las Avenidas (Madrid)

Teléfono: 91 355 97 00

L-V: 16:30-20:30h

mpnavarretevarela@yahoo.es

Política de Privacidad

Política de Privacidad